Visita
El castillo ya es impresionante desde el exterior por la integración total en la montaņa y la sensación de colgar literalmente de las rocas. Pero el recorrido por el interior no es menos impresionante. Cada sala tiene su encanto: habitaciones cerradas, terrazas, zonas interiores descubiertas, etc. Vale la pena llegar hasta la zona superior, una cueva que penetra en la montaņa y que debía servir de gran despensa del castillo.
Una vez fuera del castillo es muy recomendable recorrer el camino que baja hasta la entrada de una cueva y ofrece vistas desde un ángulo inferior del castillo y la montaņa.
Viable como excursión desde el centro de operaciones en Ljubljana.